You can fool all the people some of the time, and some of the people all the time,
but you cannot fool all the people all the time.
(Abraham Lincoln)

martes, 22 de abril de 2014

¿Pero no era virtual?: Una nube de metal pesado

Amigos del Maine, hoy os comparto el último escrito de uno de nuestros grandes rebeldes intelectuales, Francisco López Groh, que acaba de publicar en el número 49 de su “La octavilla de la Posta”:

Hablamos de la nube claro. Y de la retórica de lo virtual, de lo "inmaterial", de la mística que oculta la burda realidad del pesado (y tóxico) mundo de la mercancía.
Pues bien, la citada "nube virtual" es considerablemente pesada. Resulta, según la estimación de la Universidad de la ONU que estas actividades virtuales produjeron en 2013 en el mundo 49 millones de toneladas métricas de basura electrónica (el residuo de la nube ya ven), siete kilos por habitante. En España nuestra cifra de basura "virtual" alcanzó las 832 toneladas, 18 kilos por habitante.
En cuanto a la composición de este "mundo virtual" que como si de del crisol del alquimista se tratase se ha convertido en metales pesados, damos algunos datos parciales:
Hasta 60 elementos de la tabla periódica se pueden encontrar en la electrónica compleja.
Usando el ordenador personal (pc) como ejemplo: una pantalla normal de tubo de rayos catódicos contiene muchas sustancias tóxicas (y valiosas). Una de estas sustancias es el cadmio, que se utiliza en baterías recargables de ordenador y en los contactos e interruptores de los monitores antiguos. El cadmio es bio-acumulable en el medio ambiente y es extremadamente tóxico para los seres humanos. Es una de las seis sustancias tóxicas que se ha prohibido en la Directiva Europea sobre Sustancias Peligrosas (RoHS).
Los plásticos, como el cloruro de polivinilo (PVC) que se utilizan en el cableado, tarjetas de circuitos impresos, conectores, y carcasas, cuando se queman en vertederos, liberan dioxinas.
El mercurio, que se utiliza en dispositivos de iluminación en pantallas planas, puede causar daños en el sistema nervioso, los riñones y el cerebro.
Los productos electrónicos contienen una amplia gama de otras sustancias tóxicas como el plomo, berilio, retardantes de llama bromados y los bifenilos policlorados (PCB), por nombrar algunos.
El plomo tiene un papel importante en los procesos globales de producción de metales y los intentos para producir sin plomo equipos eléctricos y electrónicos no significa que ya no se utilice. Incluso los elementos de soldadura sin plomo son co-producidos con plomo.
Un teléfono móvil, puede contener más de 40 elementos, entre ellos los metales básicos (cobre, estaño...), metales especiales (cobalto, indio, antimonio...), y metales preciosos (plata, oro, paladio...). El metal más común es el cobre (9 g), mientras que el contenido de metal precioso está en el orden de miligramos: 250 mg de plata, 24 mg de oro y 9 mg de paladio. Además, la batería de iones de litio contiene alrededor de 3,5 gramos de cobalto. Esto parece ser bastante marginal, pero con la influencia de 1,2 millones de teléfonos móviles vendidos en el mundo en 2007 esto conduce a una demanda importante de metal. (Nota del Maine: de acuerdo con la empresa de análisis Gartner, en 2012 había 1,746,175,600 teléfonos móviles, casi 1 teléfono por cada 4 habitantes de la Tierra).
Cálculos similares pueden hacerse para los ordenadores u otros aparatos electrónicos complejos y la creciente funcionalidad de los productos eléctricos y electrónicos se logra en gran medida gracias al uso de las propiedades únicas de los metales preciosos y especiales. Por ejemplo se utiliza el 80% de la demanda de indio del mundo para pantallas LCD, más del 80 % de rutenio para los discos duros y el 50 % de la demanda mundial de antimonio para retardantes de llama.
Aunque los teléfonos móviles emplean cantidades ínfimas de tántalo (los fabricantes no ofrecen datos precisos) en su fabricación se emplea el 50 % de la extracción mundial. Este metal, que se extrae del Coltán se ha hecho famoso debido a que su extracción y comercio constituye la causa principal de la conflictividad bélica de la República del Congo.

Así que lo virtual sólo es virtual por la incapacidad de percibir "lo real" que comporta. La nube es el fetiche que oculta como la niebla la explotación de hombres y recursos.
Virtual, virtual, lo que se dice virtual, apenas son cosas como el lenguaje, la filosofía, la matemática, la poesía y el teatro, cosas antiguas toda ellas.

Francisco López Groh

© Fotografías, Jaime Alejandre, Etiopía 2013


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