You can fool all the people some of the time, and some of the people all the time,
but you cannot fool all the people all the time.
(Abraham Lincoln)

jueves, 1 de febrero de 2018

Joseph Roth

Releía en Navidad "El busto del Emperador", un relato corto de Joseph Roth que me impresionó en 2003 cuando lo conocí por vez primera (en ese milagro editorial que es Acantilado). Ahora en su relectura, con todo lo que viene cayendo aquí, allá y allende, me ha noqueado aún con mayor fuerza su precisión, sagacidad y excelencia literaria y de pensamiento. Vayan unos párrafos:
“… en el siglo XIX se había descubierto que todo individuo tiene que pertenecer a una nación o a una raza determinadas si realmente pretende ser reconocido como ciudadano burgués. ‘De la humanidad a la bestialidad por el camino de la nacionalidad’ había dicho el dramaturgo austríaco Grillparzer. Justo por entonces empezó eso de la ‘nacionalidad’, la fase previa de esa bestialidad que estamos viviendo ahora. Espíritu nacional: por aquel entonces se veía claramente que correspondía y era fruto del más bajo de los afectos de todos aquellos que representan la clase más vulgar de una nación moderna. Solían ser fotógrafos pluriempleados como voluntarios en el cuerpo de bomberos, artistas de los que llaman ‘de medio pelo’, que por falta de talento no habían encontrado su lugar en la academia de Bellas Artes y, por lo tanto, se habían hecho pintores de carteles, o profesores de formación profesional que hubieran querido serlo de bachillerato, auxiliares de farmacia que hubieran querido ser doctores, protésicos dentales que no pudieron ser dentistas, bajos funcionarios de Correos y de los ferrocarriles, guardabosques y, en general, todos aquellos que, dentro de las múltiples naciones austríacas, aspiraban en vano a alcanzar un prestigio ilimitado dentro de la sociedad burguesa…
… A los hombres ya no les basta con estar divididos en pueblos, ¡no!, quieren pertenecer a naciones distintas. Nacional… Ni a los monos se les ocurre semejante idea. Con todo, la teoría de Darwin me sigue pareciendo incompleta. A lo mejor son los monos los que proceden de los nacionalistas, pues los monos suponen un progreso… En la Biblia está escrito que el sexto día Dios creó al hombre, no al hombre nacional…
… ¿Qué es la patria en realidad? ¿Acaso el uniforme de los gendarmes y guardas de aduanas que hemos conocido en la infancia no es nuestra patria en la misma medida que el pino y el abeto, el pantano y la pradera, la nube y el arroyo? Pero, si cambian los gendarmes y los funcionarios de aduanas y, en cambio, el pino y el abeto y el arroyo y el pantano permanecen igual: ¿sigue eso siendo la patria?...
… ¡Ay! Érase una vez una patria, una patria verdadera, a saber: una patria para los ‘apátridas’, la única patria posible. Ahora soy un apátrida que ha perdido la verdadera patria de los caminantes…
… Sin embargo, para su sorpresa, se enteró de que para llegar a los países que había escogido como destinos de viaje necesitaba un pasaporte y unos cuantos visados. Ya era lo bastante mayor para pensar que los pasaportes y los visados y todas esas formalidades que se habían convertido en las férreas leyes del trato entre los hombres después de la Gran Guerra eran sueños fantasiosos e infantiles. Sin embargo, resignado al destino de tener que pasar el resto de sus días en un sueño enloquecido… se plegó a las exigencias de un mundo fantasmal, se hizo el pasaporte, consiguió los visados y marchó…
… El pueblo no vive de la política mundial ni de nada que se le parezca, y en eso se diferencia positivamente de los políticos. El pueblo vive de la tierra que labra, de los bienes con los que comercia, de la artesanía que tan bien conoce. (Lo cual no quita que vote en las elecciones generales, muera en las guerras y pague sus impuestos)…
… Los pueblos buscan en vano eso que llaman las virtudes nacionales, más dudosas aun que las individuales. Por eso odio las naciones y los estados nacionales. Mi vieja patria era una gran casa con muchas puertas y muchas habitaciones, para muchos tipos de personas. Esa casa la han repartido, dividido, la han hecho pedazos…".

viernes, 22 de septiembre de 2017

Descrédito del esfuerzo, desprecio del valor

Creo que uno de los preocupantes síntomas de nuestros tiempos es que no se aprecia convenientemente el valor de las cosas y, peor aún, que sin esfuerzo se consiguen los mismos “premios” que partiéndose el lomo. Andamos sometidos por una desmesurada idea de proteccionismo a todos los mortales. Desconociendo que ser igual no es lo mismo que ser idéntico.
¿Que a un hijo le sacan una muela? Pues no sólo se le regala a él un merecido juguetito por lo que haya podido sufrir sino también a su hermana para que no se sienta discriminada y se nos ponga tristona.
¿Que eres un arquetípico trabajador absentista, conflictivo con tendencia a entristecerte y quedarte de brazos caídos? Pues se te premia dándole tu trabajo a la currante de al lado, la que nunca pone pegas y es escrupulosa en los resultados pero nunca en los horarios de salida.
¿Que suspendes y repites curso un par de veces? Que ello no afecte al coche de papá que conduzcas, no sea que el transporte público te traumatice.
¿Que plagias tres poemarios y con ellos ganas unos premios de diputaciones provinciales? Hombre, se te llama la atención un poquito, pero tampoco se te va a pedir que restituyas lo robado o lo entregues al finalista al que desplazaste sin derecho, porque es un lío de papeleo que no veas. Anda, vete y copia cien veces “No volveré a copiar…”. “No volveré a copiar… tan mal”. Venga, la próxima vez hazlo pero que no se note, al menos.
¿Que eres corrupto confeso, especialista en contabilidades imaginativas y cajas bes? Haya paz, te daremos nuestro voto para que ganes otras elecciones y puedas reconvertirte en el “Dan Defensor” de la transparencia pública.
Bueno, viene esta melancólica reflexión a cuento de que hoy, saliendo temprano hacia el trabajo, escuchaba en la radio una sección en la que hacen un concurso: 10 preguntas en un minuto. Si las aciertas, mil euros. Puedo entender lo nervioso que se pone uno en estas ocasiones y que se te bloquee la mente fallando alguna pregunta de cajón. Pero si pese a la tensión emocional del directo respondes bien una penosa cuestión sobre una tonadillera o la esposa de un futbolista, me niego a asumir lo sucedido esta mañana: “¿Quién escribió El Quijote?”… “Paso”… ¡¡Paso!! Siguen haciéndole al ciudadano ejemplar el resto de preguntas. Y en la segunda vuelta, repitiéndole las que ha dejado sin contestar: “¿Quién escribió El Quijote?”… ¡¡vuelve a pasar!!
Vale, Allahu akbar, Alá es grande…se ha quedado sin los mil euros, respiro… pero no, en seguida me atraganto pues por el mero hecho de participar le han arreado un fin de semana gratis en un hotel con spa y todo incluido… Por no saber responder. “¿Quién escribió El Quijote?”… O sea, “Quevedo”… Ay no, que El Quijote lo escribió Francisco Franco, digo, la Pantoja, ¿o fue Messi? ¿Shakespeare? ¿Shakira?, qué lío, ustedes perdonen…

Les dejo, voy a aplicarme el resto de la jornada la inclemente frase de mi madre cuando se hartaba (a menudo) de mí y me decía: “Anda hijo, vete y muérete un rato”.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Nube tóxica


Replico aquí el impecable artículo de mi amigo ecologista, activista y cantautor Daniel Sánchez http://reflexionesdeunsandia.blogspot.com.es/
(© foto El Confidencial):


¿No será que la nube tóxica es la Comunidad de Madrid?



Me vais a decir que soy un agorero, un aguafiestas y un catastrofista. Me vais a decir eso o quizás no, pero ahí va mi reflexión de esta semana.

Septiembre 2017, incendio en una planta (privada) que acumulaba productos químicos para su reciclaje en Fuenlabrada y que tenía autorización de la Comunidad de Madrid. Riesgo para la población y orden de clausura de los habitantes de tres poblaciones madrileñas.

Mayo 2017, incendio en una nave de residuos (privada) en Arganda y orden de desalojo de cinco colegios y desalojo de la población en 500 metros a la redonda. Contaba con los permisos correspondientes de la Comunidad de Madrid y había sido objeto de otro incendio de parecidas características en 2013


Agosto 2016, incendio en una planta ¿clausurada? de reciclaje de pinturas, disolventes y otros productos peligrosos en Chiloeches (Guadalajara) con evacuación del polígono industrial y varios días de alerta por posibles intoxicaciones.


Mayo 2016, incendio en un depósito ilegal (¿consentido?)  de neumáticos para ¿reciclaje? en Valdemoro y Seseña y que causó una enorme contaminación, la evacuación preventiva de cientos de vecinos y una más que probable tremenda irresponsabilidad por parte de las autoridades ambientales de las Comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha.


Si nos paramos, con mala leche, que conste, a analizar todos estos sucesos hay varias cosas que rechinan, al menos a esta sandía.


Una. Todos son incendios de plantas de ¿reciclaje? de productos peligrosos.


Dos. Todos son incendios en plantas de ¿reciclaje? de productos peligrosos PRIVADAS.


Tres. Todos son incendios en plantas de ¿reciclaje? de productos peligrosos, privadas y en o cerca de la Comunidad de Madrid.


Cuatro. Todos son incendios en plantas de ¿reciclaje? de productos peligrosos, privadas y en o cerca de la Comunidad de Madrid con más que sospechosas actividades, algunas de ellas denunciadas hasta la saciedad por esos agoreros de ecologistas.


Cinco. Muchas de estas industrias tenían permisos en vigor.


Es seguro que no tienen nada que ver unas cosas con otras, pero bien que lo parecen. Lo parecen porque durante muchos, muchos años los residuos han sido tratados como un NEGOCIO, (cuantos congresos y congresillos sobre las posibilidades de negocio alrededor de la basura).

Muchos, muchos años y muchas autorizaciones a empresas, más o menos cualificadas, que como en las pelis de gánsters, servían de tapaderas para un PELOTAZO de muchos “amiguetes”.


Y una casualidad más, la de que se den en una Comunidad autónoma (o en sus alrededores) líder en la exención de responsabilidades, en la flexibilización de criterios ambientales y en el desparpajo para eludir las leyes ambientales, por los particulares y por las administraciones públicas (recordar sino a doña Espe o a Gallardón saltándose a la torera los estudios de impacto ambiental de la M-30 y la M-501) que deberían dar ejemplo justo de lo contrario.


Si a esto le unimos que durante los años de la burbuja inmobiliaria (todos gobernados por el Partido Popular en la Comunidad de Madrid) se construyó desaforadamente en nuestra región y eso generó una cantidad ingente de productos de desecho, generadores de “negocio” y que, según nuestros regidores autonómicos, se gestionaban mejor de forma privada, tenemos un buen gintonic ambiental.


No sé si las casualidades existen o no, yo creo que no, pero lo que es evidente, es que llevámos un par de años de incendios en empresas que eran un “negocio” y ahora parece que no lo son tanto y lo peor de todo, ponen en grave riesgo a las poblaciones cercanas y sin ningún género de dudas, agravan los problemas ambientales que soporta nuestra región y nuestro planeta.


Y si estuviera equivocado, encantado de reconocer mi error, pero mucho me temo que… (Daniel Sánchez Gutiérrez)

viernes, 18 de agosto de 2017

Politeísmos y monoteísmos

“Cuando era estudiante en la época de los años 1920, nunca me hubiera imaginado que en los setenta todavía habría gente inteligente deseando escuchar y pensar sobre religión” (Joseph Campbell).
Pero puesto que los tiempos son cada vez más medievales y atávicos, por favor, gentes que profesáis más la superstición que la ciencia; gentes que necesitáis la divinidad y no la razón para sobrevivir, puestos a escoger una religión, preferid las politeístas, huid del dios único e infalible.
Explíqueme yo siguiendo con Campbell: “Las dos grandes obras de mitología guerrera en Occidente son la Ilíada y el Antiguo Testamento. Las dos mostraban una especie de mundo en dos niveles: la tierra abajo, donde se llevaban a cabo las guerras; y el cielo arriba habitado por seres divinos. En el caso de la Ilíada, los diversos dioses de su panteón politeísta dieron apoyo a ambas partes (griegos y troyanos), pues allá arriba también tienen sus diferencias como Poseidón contra la voluntad de Zeus, Atenea contra Afrodita y Zeus contra Hera. La fortuna de los ejércitos que luchaban en la tierra dependía de lo que ocurría entre los dioses.
“Pero en el Antiguo Testamento nos encontramos con una mitología que contiene un cielo de muy diferente especie, en donde se halla un poder igualmente diferente; no se trata de un panteón politeísta que favorece a ambos bandos simultáneamente, sino de una única y resuelta deidad, con sus simpatías siempre a favor de una de las partes. Y en consonancia con ello, [los seguidores de tal dios en las luchas terrenales] consideran al enemigo –fuera quien fuese- como si se tratasen de especies infrahumanas, no como un ‘tú’ sino como una cosa, como un ‘eso’ al que hay que exterminar (Deuteronomio 7, 1-6; Deuteronomio 20, 10-18; Josué 6, 21-24; Josué 8, 22-25; Josué 10, 40…),”.
 “Y desde luego, para completar el cuadro, los musulmanes también cuentan en Oriente con su propia mitología de guerra autorizada por su mono-deidad, Alá: el deber de la Guerra Santa, la yihad del sura 2, versículo 216… Algo previsible pues tal mitología está directamente relacionada con la del Antiguo Testamento judeocristiano: los musulmanes reverencian y derivan sus creencias de los mismos profetas que los hebreos. Honran a Abraham y Moisés. Y a Jesús, como profeta. Y según el Corán Abraham e Ismael construyeron el santuario de la Kaaba en La Meca”.
Menudos mimbres. Y en fin, al contrario de la mitología guerrera politeísta de la Grecia antigua, ya desaparecida, estas otras dos mitologías guerreras, la judeocristiana y la musulmana, monoteístas, patentemente crudas, investidas de brutalidad exterminadora, y que sólo buscan la aniquilación del otro, todavía siguen vivas, y enfrentándose entre sí desde el altamente explosivo Oriente Medio hacia todas las latitudes, y pueden hacer volar nuestro planeta: Trump exhorta hoy a los españoles a ser fuertes y duros y a ejecutar a los terroristas de Barcelona con balas bañadas en sangre de cerdo; Abu Bakr al-Baghdadi líder y autoproclamado califa del ‘Estado Islámico’ exige a todo musulmán convertirse en muyahidín (“guerrero que hace la yihad”) y perpetrar salvajes atentados como los de Francia, Bélgica, España…

Lo dicho, por favor, gentes que profesáis más la superstición que la ciencia; gentes que necesitáis la divinidad y no la razón para sobrevivir, puestos a escoger una religión, preferid las politeístas, huid del dios único e infalible, dejad vivir a los demás. Rezad en paz.

jueves, 23 de febrero de 2017

149 años. Y pico.

Según Unicef: 1.4 millones de niños están hoy en riesgo inminente de muerte por desnutrición aguda por la hambruna en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen, países afectados desde hace años por la crisis alimentaria. Y siempre la guerra.
Con 5.000 millones de euros se cubriría toda la ayuda necesaria en la zona, incluyendo poder combatir esta hambruna:
El rescate bancario en Europa entre 2008 y 2015 sumó (más bien “restó”) 747.000 millones de euros:
O sea podríamos haber resuelto las necesidades de ayuda humanitaria durante 149 años y pico… Y pico.
No comment.


(Fotografía en http://blogdesociologia.com)

sábado, 28 de enero de 2017

La demolición del ser humano

Jean Améry (escritor, superviviente de Auschwitz) narra despiadadamente su experiencia de la tortura infligida por la Gestapo y subraya cómo en el primer golpe se derrumban todos los sistemas de protección personal frente al miedo a la indefensión y al desamparo. Esa primera agresión corporal muestra la vulnerabilidad no sólo del ser humano, sino del optimismo humanista, pues la víctima pierde su fe en la dignidad innata y en la benevolencia.
Al forzar la confesión, el torturado vive su desfallecimiento como una traición a sí mismo que destruye tanto los referentes valiosos de su identidad como las piedras angulares de su mundo: amigos, familia y convicciones políticas y morales.
“El puño del [torturador] acaba con una parte de nuestra vida que nunca vuelve a despertar". Con ese uso del dolor el régimen totalitario pretende desmantelar la identidad personal del individuo y la capacidad de desobediencia civil del ciudadano. El verdugo emplea una estrategia de demolición de nuestro mundo. El torturado ni siquiera puede ya sentir el mundo como hogar. En definitiva, el tormento se convierte en una empresa de derribo de la casa íntima del ser humano. (Texto de Enrique Ocaña en su prólogo a “Lefeu o la demolición”, de Jean Améry, ed. Pre-textos).
 
Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (ONU, 1984).
A los efectos de la presente Convención, se entenderá por el término "tortura" todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia.
En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la tortura.
No podrá invocarse una orden de un funcionario superior o de una autoridad pública como justificación de la tortura.

Todo Estado Parte velará por que todos los actos de tortura constituyan delitos conforme a su legislación penal. Lo mismo se aplicará a toda tentativa de cometer tortura y a todo acto de cualquier persona que constituya complicidad o participación en la tortura.

(foto Donald Trump en Efe)

viernes, 20 de enero de 2017

Echar de menos a Obama, sí, pero...

https://www.facebook.com/yahoo/videos/10155110053769714/
Se mueve por la red esto sobre la añoranza por la salida de Obama, pero hoy me encuentro levantisco y añado: Pues si le vamos a echar de menos así (que sí, que ya le añoramos)... qué no haríamos si hubiera cerrado Guantánamo, si no hubiera asesinado extrajudicialmente en un país distinto al suyo a Bin Laden, ni hubiera hecho uso con largueza de los drones para asesinar (no muy "selectivamente" al final) a sospechosos sin juicio, si no hubiera facilitado la guerra en Siria, si hubiera prohibido el uso y tenencia abusiva de armas en su país, si no hubiera promovido el fracking y hubiera impuesto reducciones de emisiones contaminantes... vamos si llega a hacer todo aquello con lo que nos encandiló le dábamos el Premio Nóbel de la Paz... ah, no, que ese se lo dieron ya... glups...